Itinerario de Italia en 25 días

Itinerario · 25 días

A Italia con Amor

Un viaje de ensueño desde Milán hasta la Costa Amalfitana — norte, centro y sur de Italia.

Destino 01 · Norte de Italia

Milán

Llegada a mi primer destino Italiano

✈️ Ita Airways, escala en Roma 🎒 Mochila + carry on 🚌 Bus al centro: 5€

Elegí volar con Ita Airways desde Ezeiza a Milán con escala en Roma, y fue una muy buena elección: atención impecable, comidas ricas y snacks gratis a bordo. El horario nocturno fue ideal — llegué a Milán a las 10.30hs sin rastro de jet lag. Decidí ir solo con mochila y carry on: muchos cambios de hotel y trenes por delante hacían imprescindible ir liviana.

Al salir del aeropuerto encontré el bus directo por 5 euros, con wifi abordo. El hotel quedaba a 5 cuadras de Milano Centrale — siempre recomiendo alojarse cerca del transporte principal. No hay nada más lindo que amanecer en Italia y tomarse un café con un cornetto, que vendría a ser nuestra medialuna, pero rellena.

Reservé el ingreso al Duomo con anticipación desde la página oficial — sale más económico y evitás filas. Podés llevarlo en el celular, solo escanean el QR. Ojo con la vestimenta: nada de escotes ni shorts, o te venden una capa de plástico en la entrada.

Por la tarde hice un City Tour a pie con guía en español que salía desde el jardín del Castillo Sforzesco. Fue una experiencia hermosa — la guía sabía mucho y se notaba que disfrutaba su trabajo. Desde ese día cada monumento tiene para mí un trasfondo, no es solo ir y mirar arquitectura, sino sentir lo que la historia nos dejó.

Para moverte, el metro es muy fácil: los colores de las líneas te guían. Dato importante: para ir a Navigli tomás la línea M2 (la verde) y bajás en Porta Genova — asegurate de confirmarlo antes de salir, sobre todo de noche. Y recordá que los italianos cenan temprano: después de las 21hs es difícil encontrar alguna cocina abierta.

Una curiosidad que vale la pena: en la Piazza Mercanti existe la llamada Galería de los Susurros, un fenómeno acústico real donde podés susurrar en un agujero de la columna y ser escuchado claramente al otro lado. Lo usaban comerciantes y espías medievales. Pruébenlo, es asombroso.

Yo fui directo a la Pinacoteca de Brera por «El Beso» de Francesco Hayez, una pintura de 1859 que es un ícono del Romanticismo italiano. Representa una pareja en un beso apasionado que esconde un mensaje político del Risorgimento. Me senté a observarla un largo rato — el arte está para ser apreciado.

Otro imperdible: el Museo del Cenácolo Vinciano con la Última Cena de Da Vinci. La visita dura solo 15 minutos y las entradas se agotan con meses de anticipación — reservá con tiempo. Si sos fan de Leonardo, el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología también vale mucho la pena.

💡 Tip de compras: Milán me pareció más cara que el resto de Italia — si necesitás algo puntual, Primark es una buena opción de precio.

Datos prácticos · Milán

  • Cómo llegarAeropuertos Malpensa o Linate; bus al centro ~5€, tren Malpensa Express ~13€
  • Días recomendados2 a 3 días son suficientes para lo esencial
  • Mejor épocaAbril–junio o septiembre–octubre, clima templado
  • ImperdibleDuomo + azotea, Última Cena (reservar con meses), Castillo Sforzesco, Navigli al atardecer
Milán en imágenes
Galerías Vittorio Emanuele II, Milán Tranvía en Milán Castillo Sforzesco, Milán
Fuente Castillo Sforzesco, Milán Monumento Leonardo Da Vinci, Milán Duomo de Milán al atardecer
Canales de Navigli, Milán
Destino 02 · Norte de Italia

Lago de Como

🛥️ Ferry a Bellagio y Tremezzo 🏡 Ostello Bello

Uno de mis mayores sueños era visitar este lugar: pasé meses viendo reels en Instagram, imaginándome caminando por esas calles coloridas y probando las delicias italianas frente al agua. Cuando por fin llegué, no me decepcionó ni un poco.

Recorrí Villa Melzi en Bellagio y Villa Carlotta en Tremezzo, viajando en ferry entre cada una de estas villas, impecablemente cuidadas y con jardines que invitan a bajar un cambio: al relax, a la charla tranquila, a esa sensación que los italianos llaman «dolce far niente» — el placer de no hacer nada.

Me quedé 3 días, pero me hubiera quedado más. Opté por un hostel, el Ostello Bello, muy cerca de la estación, con un barcito de noche al que van tanto turistas como locales. Desayuno incluido y café y snacks disponibles todo el día sin costo extra — la cordialidad y la limpieza fueron un 10/10.

Hice, como ya saben que me gusta, un City Tour a pie para conocer los secretos del lugar, y aprendí bastante: en la plaza central de Como está el monumento a Alessandro Volta, el físico que inventó la pila eléctrica (precursora de la batería moderna), y la ciudad también es conocida por su catedral gótica y por el funicular que sube de Como a Brunate.

Hay mucho para ver y disfrutar de la comida local — y por qué no, un Aperol Spritz con vistas al lago, viendo pasar los cisnes.

Recomendaciones

Tomá el bus desde Lago de Como para llegar a los demás atractivos de la zona: en el camino vas a tener una linda vista. Si salís temprano te ahorrás el gentío en la fila del ferry, ya que hay una sola compañía (Navigazione Laghi) y hay que estar atento a los horarios. Si lo tomás desde otro puerto —por ejemplo Tremezzo o Menaggio— te va a resultar más fácil embarcar.

Datos prácticos · Lago de Como

  • Cómo llegarTren desde Milán a Como San Giovanni, unos 40 minutos
  • Días recomendados2 a 3 días para recorrer varios pueblos con calma
  • Mejor épocaMayo a septiembre, ideal para navegar y disfrutar del clima
  • ImperdibleBellagio, Villa Carlotta, ferry entre pueblos, atardecer con Aperol frente al agua
Lago de Como en imágenes
Villa Carlotta jardines en flor, Lago de Como Pueblo colorido a orillas del Lago de Como Bellagio al atardecer, Lago de Como
Villa del Balbianello, Lago de Como Menaggio y venta de libros, Lago de Como Lago de Como con los Alpes nevados
Ferry cruzando el Lago de Como
Destino 03 · Norte de Italia

Verona

🚄 Como → Milano → Verona 🌂 City tour bajo la lluvia

Llegué a esta hermosa ciudad en tren desde la estación Lago de Como, con dos combinaciones: Como Camerlata y luego Milano Centrale hasta Verona. Al principio dudé si los horarios me iban a dar, pero descargué la app Omio y todo fluyó perfecto — los trenes italianos son muy puntuales y en cada estación es fácil orientarse.

Desde la estación al hotel fueron unos 15 minutos caminando, ya que el centro está muy bien ubicado. Esa misma tarde tenía reservado un city walking tour.

El tour bajo la lluvia y la Arena de Verona

En la Piazza San Nicolo nos esperaba la guía con un paraguas de colores. Llovió casi todo el recorrido, pero eso le dio un tono nostálgico y especial a cada rincón. Las anécdotas que nos contó fueron muy interesantes, aunque fue una pena no poder visitar la Casa de Julieta, que estaba cerrada por refacciones.

Esa noche, al terminar el tour, la Arena de Verona era escenario de un concierto de Jovanotti, una banda muy popular en Italia. La escuché desde afuera tomando un helado, y la noche fue simplemente perfecta.

Excursión al Lago de Garda desde Verona

Al día siguiente partí desde la estación Verona Porta Nuova hacia el Lago de Garda, bajándome en Desenzano del Garda – Sirmione. El tren regional tarda unos 25 minutos.

Desde la estación podés tomar un bus hasta el centro de Sirmione, o hacer lo que hice yo: caminar por Via Dante, una calle con casitas pintorescas, hasta llegar al puerto en unas 10 o 15 cuadras. También existe la opción de bajar por Viale Marconi, la arteria principal, hasta el puerto deportivo de Desenzano, desde donde salen los barcos a Sirmione. En el camino, dependiendo la época del año, podés ver jardines en flor y hasta cisnes anidando.

Cómo moverse por el lago

Una vez en la zona, tenés varias opciones. La más íntima es una pequeña embarcación con cupo de hasta 6 personas para ver el Castillo de Sirmione desde el agua sin bajar a tierra. También podés contratar una excursión que incluya la navegación y la entrada al castillo, o hacerlo por tu cuenta con el ferry de Navigazione Laghi — la misma compañía que opera en el Lago de Como.

La página web del ferry puede resultar algo confusa, así que mi recomendación es comprar el billete directamente el día que vayas a navegar. Fue fácil, rápido y sin demoras: te dan un cronograma de horarios y tenés aproximadamente una hora en cada parada hasta el próximo ferry.

Recorrí los pueblos de Sirmione, Lazise, Cisano, Bardolino y Garda entre las 10 y las 18 hs. Si disponés de más tiempo o te alojás en la zona, vale la pena llegar hasta Limone, uno de los más alejados y también de los más bonitos.

Datos prácticos · Verona

  • Cómo llegarTren desde Milán o Venecia a Verona Porta Nuova
  • Días recomendados1 a 2 días, sumando la excursión al Lago de Garda
  • Mejor épocaVerano (junio–agosto) si te interesa el Festival de Ópera en la Arena
  • ImperdibleArena di Verona, Casa di Giulietta, excursión de un día al Lago de Garda
Verona en imágenes
Lago de Garda desde Verona Balcón de la casa de Julieta en Verona Estatua de Julieta en la entrada a la Casa de Julieta, Verona
Destino 04 · Norte de Italia

Venecia

🏝️ 118 islas, Laguna de Venecia 🎻 Vivaldi en Santa Maria della Pietà

La ciudad más mágica que visité: caminar por Venecia es como estar dentro de un cuadro. Calles laberínticas que exhiben un pasado rico y un presente lleno de arte, con fachadas góticas, renacentistas y bizantinas cuyos balcones parecen «colgar» sobre el agua. Los arcos de piedra que salvan los canales —como el Rialto, o los que rodean la Plaza de San Marcos— son protagonistas en cada esquina.

Está construida sobre un archipiélago de 118 pequeñas islas dentro de la Laguna de Venecia, en el mar Adriático, entre las desembocaduras de los ríos Po y Piave. Esa condición de ciudad-canal, sin autos ni bicicletas, la hace única en Italia y en el mundo.

Una tarde fui a un supermercado del barrio Cannaregio, muy cerca de donde me alojaba, y me compré una cerveza para sentarme a orillas del canal a ver el atardecer con unos cicchetti y suppli (un bocado típico italiano: una bolita de arroz cocido en caldo de carne, mezclada con huevo, rebozada en pan rallado y frita). Para mi sorpresa, no era la única: medio barrio estaba haciendo exactamente lo mismo. La buena comida, la calma del momento y un buen vino tienen todo lo que uno necesita para recargar energías en vacaciones.

Como excursión propiamente dicha solo hice un City Tour a pie y un concierto de música clásica en la iglesia Santa Maria della Pietà: Las Cuatro Estaciones de Vivaldi, interpretadas en la misma iglesia donde él enseñó y compuso, diseñada para maximizar la acústica de sus propias obras.

Datos prácticos · Venecia

  • Cómo llegarTren a Venezia Santa Lucia, o vuelo al aeropuerto Marco Polo + vaporetto
  • Días recomendados2 a 3 días para recorrer el centro y las islas
  • Mejor épocaPrimavera u otoño; evitar noviembre por el fenómeno de la acqua alta
  • ImperdibleSan Marcos, góndola al atardecer, Murano y Burano, un concierto en la Pietà
Venecia en imágenes
Vista desde puente de Rialto en Venecia, Italia Canal veneciano Vistas del Puente de los suspiros, Venecia
Destino 05 · Centro de Italia

Florencia

🚄 2h30 desde Venecia 🏨 Hostel Archi Rossi 🌅 Atardecer en Piazzale Michelangelo

Para llegar a esta maravillosa ciudad tomé un tren desde la estación de Venecia Santa Lucia hasta Florencia Santa Maria Novella; el tramo dura aproximadamente 2.30 hs. Me alojé a escasas 4 cuadras de la estación, en el Hostel Archi Rossi: cómodo, con café gratis y un ambiente muy familiar.

Esta ciudad tiene el encanto de un amor a primera vista, entre sus calles estrechas, sus bares típicos y el mercado central con puestos callejeros de cuero. Pero cuando el Duomo aparece imponente, con su cúpula diseñada por Filippo Brunelleschi, te sentís como dentro de una película. Si podés reservar una visita guiada al Duomo vas a entrar más rápido y vas a entender mejor el lugar — el interior, austero, no tiene nada que ver con la fachada.

Mi primer tour, como ya saben que me gusta, fue el city tour a pie. Ahí aprendí que Brunelleschi no era arquitecto en sus inicios sino orfebre: perdió el concurso por el diseño de las puertas del Baptisterio, pero ganó el de la cúpula de la catedral con una arquitectura tan innovadora para su época que él mismo tuvo que supervisar la obra día a día. Fue, con eso, el iniciador de la arquitectura renacentista.

Recorriendo la ciudad vas a encontrar esculturas al aire libre: una réplica del David de Miguel Ángel frente al Palazzo Vecchio, y el Perseo con la cabeza de Medusa en la Loggia della Signoria (entrada gratuita, con horario de cierre).

Al atardecer, subí temprano a Piazzale Michelangelo para conseguir lugar en la escalinata: las vistas de la ciudad con música en vivo de fondo valen la caminata.

El día que más disfruté de todo el viaje: la Toscana

Para un día completo, reservé con la agencia Ciao Florence el tour de Siena, San Gimignano y Pisa con almuerzo y cata de vinos, y sin dudarlo fue mi experiencia favorita de todo el viaje. Salimos temprano hacia la Toscana rural: colinas verdes salpicadas de cipreses, viñedos interminables y esa luz particular que hace que todo se vea como pintado a mano.

En Siena caminamos por la Piazza del Campo, considerada la plaza medieval más bella de Europa, con su Duomo de mármol blanco y negro. San Gimignano, con sus torres medievales compitiendo en altura, parece una pequeña Manhattan del siglo XIV — ahí probamos uno de los mejores gelatos de toda Italia. Antes del almuerzo, la cata de vinos en una bodega familiar de la región: Chianti servido junto a quesos y embutidos locales, con vista a los viñedos. Pisa fue la última parada, con su torre inclinada y la Plaza de los Milagros completa.

Fue un día de esos que hacen que todo el viaje valga la pena. Si tenés que elegir una sola excursión desde Florencia, sería esta.

Museos imperdibles · Florencia

  • Galería Uffizi"El Nacimiento de Venus" y "La Primavera" de Botticelli, "La Medusa" de Caravaggio
  • Galería de la Academia"El David" de Miguel Ángel, de cerca y sin apuro

Datos prácticos · Florencia

  • Cómo llegarTren a Firenze Santa Maria Novella, muy central
  • Días recomendados3 días, sumando alguna excursión a la Toscana
  • Mejor épocaAbril–junio o septiembre–octubre
  • ImperdibleDuomo + cúpula de Brunelleschi, Uffizi, Piazzale Michelangelo al atardecer
Florencia en imágenes
Florencia Ponte Vecchio, Florencia al atardecer desde Piazzale Michelangelo Vista de la torre de Pisa desde Florencia, Italia
Destino 06 · Centro de Italia

Roma

🏛️ Coliseo: reservar con 1 mes ⛲ Trevi de día y de noche 🍝 Trastevere para cenar

Es una ciudad vibrante y muy bulliciosa. De solo recordar mi estadía allí, la añoranza que siento por este precioso lugar me llega directo al alma. El día que llegué a la estación Termini, supe que iba a ser una parte del viaje que me marcaría para toda la vida.

Siguiendo los pasos de Vacaciones en Roma

Mi película favorita es Vacaciones en Roma, de Gregory Peck y Audrey Hepburn, así que armé buena parte de mi itinerario visitando los lugares que ellos recorren. La Boca de la Verdad (Bocca della Verità), en el pórtico de la iglesia de Santa María in Cosmedin, es famosa por la escena donde Joe le hace la broma a la princesa Ana metiendo la mano dentro y fingiendo que se la corta. La Plaza de España (Piazza di Spagna), donde la princesa se sienta a comer un helado en la escalinata, sigue siendo uno de los puntos más fotografiados de la ciudad. El Castillo de Sant'Angelo (Castel Sant'Angelo), a cuyos pies transcurre la fiesta flotante sobre el río Tíber en la película, tiene además una de las mejores vistas de Roma desde su terraza. Y el Palazzo Colonna, cuya galería sirvió de escenario para el salón del palacio real donde se filma la rueda de prensa final, se visita solo algunos días de la semana — conviene chequear el horario antes de ir.

El Coliseo, el Foro y el Palatino

El primero de la lista de imprescindibles: el Coliseo.

Para poder ingresar, saqué la entrada con un mes de anticipación desde la web oficial. Hay que esperar a la madrugada (hora argentina) para conseguir los mejores turnos, como la visita a la Arena de los Gladiadores, que se agota enseguida. Solo conseguí entrada para el Coliseo, Foro y Palatino, que en ese momento era más barato reservar directo en la web. También se puede reservar con guía, y de esa manera el recorrido se vuelve mucho más rico.

Hice la visita por libre, temprano en la mañana. El Foro Palatino es inmenso — recomiendo llevar calzado cómodo y mucha agua. Ese día me insolé de tanto querer recorrerlo todo sin saltearme nada.

Después de esa larga caminata bajo el sol, tomé el metro hasta el centro y encontré un bar tranquilo con buena música. Pedí algo para reponer fuerzas y me invitaron un Prosecco de cortesía: un vino blanco espumoso, fresco y afrutado, ideal para bajar el calor romano.

Callejear Roma sin mapa

Roma no es una ciudad que se entiende en un día, pero si llegás con algo de contexto previo, cada rincón empieza a hablar solo. Caminé sin mapa durante horas y en cada esquina aparecía algo nuevo: una fuente barroca que en cualquier otra ciudad sería el monumento principal, una iglesia del siglo XVI con la puerta abierta y nadie adentro, una placita donde los romanos tomaban el aperitivo como si el tiempo no existiera.

La Fontana di Trevi: de día y de noche

La Fontana di Trevi la visité de día y de noche, y no se parecen en nada. Con la luz subiendo desde el agua, las esculturas cobran una dimensión completamente diferente al anochecer. Tiré tres monedas — una para volver a Italia, otra para enamorarme de un italiano y la tercera para casarme allí — aún sabiendo perfectamente que es un cliché. Y lo haría de nuevo.

Trastevere: la Roma auténtica

Lo que más me sorprendió fue el Trastevere. Entré buscando cenar y me quedé dos horas caminando. Es el único barrio de Roma donde sentís que los romanos todavía viven de verdad: ropa tendida entre los edificios, gatos durmiendo en las escalinatas, trattorias con el menú del día escrito a mano en una pizarra. Sin carta en inglés, sin fotos en el menú — señal infalible de que la comida va a ser buena.

La pizza me fascinó, y la Carbonara fue una de mis favoritas de todo el viaje.

El Vaticano y la Puerta Santa

Para el Vaticano, reservá con meses de anticipación, especialmente si querés entrada temprana a los Museos Vaticanos. La diferencia entre entrar con reserva y hacer la fila el día mismo puede ser de tres horas.

En mi caso, viajé durante el Jubileo e ingresé junto a los peregrinos por un sector especial, recitando el Padre Nuestro y llevando la cruz. Al pasar por la Puerta Santa me quedé con una sensación inexplicable de armonía. Fue lo más fuerte que viví en todo el viaje — un cambio espiritual e interior que me acompañó el resto de mis días en Italia.

Datos prácticos · Roma

  • Cómo llegarTren a Roma Termini, o vuelo a Fiumicino/Ciampino
  • Días recomendados4 a 5 días, es la ciudad con más para ver del itinerario
  • Mejor épocaPrimavera u otoño, evitando el calor extremo de agosto
  • ImperdibleColiseo + Foro Romano, Museos Vaticanos, Fontana di Trevi de noche, Trastevere
Roma en imágenes
Fontana di Trevi en Roma, Italia Calles de Roma Vistas del Coliseo de Roma desde el monumento de Vittorio Emanuele, Italia
Destino 07 · Sur de Italia

Salerno, Amalfi, Positano

🚆 Termini → Salerno, Intercity 🚌 Bus Sita Sud, 2€ por tramo 🍋 Limones por todos lados

Después de esta incursión ya estaba lista para partir a mi siguiente aventura, la costa Amalfitana. Si de paisajes de película e irreales se habla, estos destinos serían los adecuados. Salí temprano en la mañana desde la estación Termini hacia Salerno en el tren Intercity, que si bien duraba más el recorrido, era el más económico.

Aproveché el viaje en tren para relajar, leer y disfrutar del paisaje. Salerno tiene una vibra de ciudad elegante, con muchas tiendas boutique — no es el destino más económico de la zona, pero tiene su encanto. Dejé mis cosas en un Airbnb bien céntrico que había reservado.

Salí a caminar, descubrí un buen lugar para tomar un Aperol Spritz y encontré un barcito cercano a una plaza como para ponerme en modo últimos días de playa.

Terminé conociendo a unos hermanos holandeses en el bar, con quienes salimos a hacer una ronda de bares con buenas puntuaciones en Trip Advisor y luego fuimos a cenar. Fue una de las noches más divertidas que pasé, y hasta terminamos yendo a una discoteca para ver cómo era la noche italiana.

Cómo llegar a Amalfi

Al día siguiente me preparé temprano para poder llegar a Amalfi. Es necesario tomar la línea de autobuses Sita Sud; lo ideal es tomarlo desde la estación de Salerno, ya que si lo tomás de otras paradas lo más probable es que no se detenga, porque todos suben en la estación y se llena fácilmente — yo fui los primeros días de junio y me sucedió.

Los tickets se compran en las tabaquerías, como las llaman ahí, y cuestan unos 2 euros por tramo — más barato que el ferry, aunque este último es más directo y rápido. Eso sí, el bus recorre curvas muy cerradas por calles angostas: si te gusta la adrenalina, es parte de la experiencia.

A medida que avanza el recorrido, y si vas atento al paisaje por la ventanilla, vas a ir pasando por Vietri sul Mare, Cetara, Maiori, Minori, Amalfi y Positano — cada parada mejor que la anterior.

Si querés visitar Ravello, bajate un poco antes de llegar a Amalfi y tomá otro bus: no todos los que salen desde la terminal van hacia allá, y el sistema es bastante confuso si no manejás el idioma. Si el bus sale lleno (pasa seguido en temporada alta), la alternativa más simple es volver por ferry a donde estés alojado.

Amalfi y sus limones

Amalfi tiene su catedral de San Andrés Apóstol en la plaza del Duomo, muy cerca de la terminal de bus. Conmueve ver la magnificencia de su arquitectura al subir las escalinatas: es neorrománica, con fuertes influencias neogóticas y árabe-normandas, y data del siglo XIX. El interior es igual de hermoso, con detalles tallados y dorados, grandes lienzos que narran escenas religiosas, y techos de madera pintada que hacen imposible no mirar hacia arriba.

Al salir y caminar por las callecitas de Amalfi vas a ver puestos que venden limones cortados al medio rellenos de helado de limón, y tiendas enteras dedicadas a este cítrico —desde licores hasta perfumes— que en esta región es protagonista absoluto.

Positano, la postal que ya conocías

Para ir a Positano de una manera más rápida y efectiva lo ideal es en ferry: las navieras como Travelmar y Positano Jet son las más habituales para este trayecto directo.

Positano es tal cual se ve en las fotos y videos: calles empinadas, llenas de escaleras, para admirar desde lo alto la inmensa belleza del paisaje y la arquitectura escalonada y colorida. Llegué, comí algo frente al mar, y me tomé un rato largo solo para mirar.

La playa, debo decirles, tiene piedras, como en casi toda la costa amalfitana, pero igualmente para un par de chapuzones sirve. Después podés ir a recostarte a tomar sol y escuchar música italiana disfrutando un tiramisú… plan 100% recomendable.

Sorrento y Pompeya, si te sobra un día

Si tenés tiempo, vale la pena sumar una excursión a Sorrento, aunque queda bastante lejos tanto de Amalfi como de Positano. Calculá bien los horarios de los barcos: si perdés el último regreso, la única forma de volver es conectando por tren, un trayecto mucho más largo e incómodo que planificar mal sobre la hora.

Y una parada que no me quiero olvidar de recomendar es Pompeya, la ciudad romana que quedó sepultada bajo cenizas volcánicas tras la erupción del Vesubio en el año 79 d.C. Caminar entre sus calles, casas y comercios conservados casi intactos es de esas experiencias que cambian cómo entendés la historia — nada de lo que leas antes te prepara para verlo con tus propios ojos. Se visita en una excursión de medio día desde Salerno o Nápoles, y recomiendo ir con guía para entender bien el contexto de lo que estás viendo.

Este es un viaje del que no te vas a arrepentir de hacer, y te llevarás muchas experiencias, así como recuerdos para toda la vida, de un país rico en buena comida, gente muy cálida, lugares inolvidables y, quién sabe, también puedas encontrar el amor.

Datos prácticos · Costa Amalfitana

  • Cómo llegarTren a Salerno y desde ahí bus Sita Sud o ferry a cada pueblo
  • Días recomendados3 a 4 días para Amalfi, Positano, Ravello y una escapada a Capri
  • Mejor épocaMayo–junio o septiembre; evitar agosto, muy saturado de turistas
  • ImperdiblePositano, Amalfi, Ravello, y si el tiempo alcanza, la isla de Capri
Costa Amalfitana en imágenes
Costa Amalfitana Positano Amalfi

Lo que aprendí viajando 25 días por Italia

Mejor época

Mayo y junio son ideales: clima perfecto, sin el calor extremo de agosto y con menos turistas que en temporada alta. Evitá agosto si podés, especialmente en la Costa Amalfitana.

Trenes

Usá la app Omio para planificar conexiones. Los Intercity son más lentos pero mucho más baratos que los Frecciarossa. Para la Costa Amalfitana llegás hasta Salerno en tren y de ahí tomás el bus Sita Sud (comprá el ticket en una tabaquería, 2€ por tramo).

Reservas anticipadas imprescindibles

Coliseo (especialmente la arena de gladiadores), Última Cena de Da Vinci en Milán (con meses de anticipación), Museos Vaticanos y la Galería Uffizi. Siempre comprá desde la web oficial — es más barato y evitás intermediarios.

Equipaje

Si hacés muchos cambios de ciudad como yo, viajá solo con mochila y carry-on. Los trenes italianos tienen espacio limitado y en la Costa Amalfitana vas a subir y bajar escaleras constantemente.

Comida y propinas

Los italianos cenan tarde pero no tan tarde como pensás: a partir de las 20hs. Después de las 21hs muchos lugares ya cerraron la cocina. La propina no es obligatoria pero se aprecia. Evitá los restaurantes con fotos en el menú y carta en varios idiomas justo al lado de los monumentos.

Presupuesto

Cambiá euros antes de salir de Argentina — los cambios en aeropuertos italianos tienen comisiones altas. Llevá algo de efectivo para buses, mercados y pequeños negocios que no aceptan tarjeta.

Créditos fotográficos

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